
ALBACETE: TRADICIÓN Y ACERO
Memoria e identidad de una tierra manchega
“Hoy quiero rendir un pequeño homenaje a mi tierra”
7 DE SEPTIEMBRE
01 · LA FERIA
De la Feria Franca al siglo XXI

El Recinto Ferial y la memoria de la “Sartén”.
Los orígenes de la Feria de Albacete se hunden en la Baja Edad Media como un mercado agrícola y ganadero de paso regional. No obstante, el momento fundacional de su proyección institucional se fija en 1710, cuando el rey Felipe V reconoció la lealtad de la villa otorgándole el privilegio real de Feria Franca. El impulso definitivo llegó en 1783 con la inauguración del Recinto Ferial, proyectado en forma de “Sartén”, una joya arquitectónica de planta circular única en España.
02 · UNA CIUDAD EN FIESTA
Diez días que cambian Albacete

Durante estos diez o doce días de septiembre, Albacete se transforma en el auténtico centro y la capital viva de Castilla-La Mancha. Por su solera, antigüedad y renombre, la ciudad acoge a una multitud cada vez mayor en un ambiente de extraordinario jolgorio, convivencia y alegría. Todo ello destaca por una organización ejemplar que permite disfrutar de las fiestas con total tranquilidad.
+3.160.000 · VISITANTES · RÉCORD HISTÓRICO 2025
03 · RITUAL Y DEVOCIÓN
La Feria también es identidad

A esta brillante atmósfera festiva se suma su insigne feria taurina en el coso de la calle Feria, considerada una de las más relevantes y de mayor categoría de España, compartiendo podio en repercusión y afición con plazas de la talla de la Maestranza de Sevilla.
HOSPITALIDAD ALBACETEÑA
Declarada de Interés Turístico Internacional.
04 · EL EMBRIÓN DEL ACERO MANCHEGO
La navaja como emblema

El arte cuchillero albaceteño nació del saber hacer artesanal musulmán durante el siglo XV, perfeccionando las técnicas de forjado, templado y pulido de metales. Hacia el siglo XVI ya se registran oficialmente los primeros gremios de espaderos y talleres artesanos donde comenzó a forjarse la mítica navaja de Albacete.
Durante el siglo XIX y mediados del XX, la figura del cuchillero ambulante —o “navajero”— se transformó en la estampa más icónica de la ciudad. Con el cinturón de cuero o la faja cargada de piezas, estos artesanos recorrían los andenes de la estación de ferrocarril y las ferias de toda España, convirtiendo cada navaja en embajadora del prestigio del acero local.
05 · BROCHE FINAL

“Albacete es el destello de la Puerta de Hierros en la noche del 7 de septiembre y la nobleza del acero templado en la faja del navajero; dos señas de identidad de una ciudad que guarda con orgullo su memoria.”
Epílogo para el recuerdo
Ya lo sintetizó con maestría el escritor Azorín al contemplar desde el tren el dinamismo, la luz y la modernidad de nuestras calles: “Albacete es el Nueva York de la Mancha”.
Porque en septiembre, Albacete no solo se visita: se convierte en el corazón de toda una región, en la capital de la alegría, la gran fiesta taurina y la convivencia impecable.
Antonio Martínez Gómez