El peligro de las redes sociales

TÍTULO: El peligro de las redes sociales

En una época de manipulación y mentiras, solo el pensamiento crítico permite vivir una vida libre y autónoma.

Vivimos en una época apasionante, donde las redes sociales, dígase WhatsApp, Facebook, Twitter, Instagram, etc., ocupan buena parte de nuestro tiempo.

A favor de ellas podemos decir que nos permiten estar en contacto con amigos, familiares y conocidos, lo que de otro modo sería imposible, y compartir con ellos información que, de otro modo, sería imposible.

En contra, nos encontramos inundados por todas partes de pseudopiezas de conocimiento, de comerciales que buscan hacernos consumir algo para remediar la angustia existencial, y donde la verdadera sabiduría se nos ofrece de mil formas a través de mil ofertas, a cada cual más atractiva.

Una persona puede vivir en la ignorancia, en la comodidad de no cuestionarse toda la información que le llega. Hay que ser un poco más críticos, luchar por tener un pensamiento propio, y es solamente desde la razón y la reflexión como una experiencia verdaderamente autónoma puede construirse.

No se trata de negarnos a conocer nuevos lugares y tradiciones diferentes a las de nuestro lugar de nacimiento, sino de que lo que sea que llegue hasta nosotros debe pasar por el tamiz de la reflexión y el pensamiento crítico; de lo contrario, seremos vulnerables a los embates del consumo y la política del shock, que ven a las personas como un rebaño dócil que puede ser llevado de un lado a otro para cumplir con intereses que solo benefician a unos pocos listillos.

Esto no quiere decir que nuestro momento histórico sea de algún modo peor que el de Sócrates en Atenas o Buda en la India, a pesar de que hayan pasado más de 2000 años desde entonces: quiere decir simplemente que no podemos escatimar la reflexión crítica y el arte de pensar por nosotros mismos.

En la época de Buda Gautama, muchos maestros y hombres santos también vagaban de pueblo en pueblo ofreciendo sus enseñanzas y principios a quienes quisieran escucharlos. ¿Cómo diferenciar al maestro auténtico del charlatán? Según la tradición, Siddhartha Gautama ofreció esta respuesta en uno de sus muchos viajes:

«No creas en algo simplemente porque lo has oído. No creas en algo simplemente porque es dicho y muchos lo rumorean. No creas en algo simplemente porque se encuentra escrito en los libros religiosos. No creas en algo meramente por la autoridad de tus maestros y ancianos. No creas en tradiciones porque han pasado de mano en mano durante muchas generaciones. Solo después de observar y analizar, cuando encuentres algo que es acorde a la razón y conducente al bien y benéfico para uno y para todos, entonces acéptalo y vive según eso».

Pedro Beltrán Alcántara